desierto atrás

miércoles, 13 de octubre de 2010

79

Ahhh mi amiga Rosana me dice que no se envilezca el tesoro, la estoy escuchando, veo sus ojos pequeños y vivaces brillar, su risa franca, abierta, de niña entregada a un regalo maravilloso, su vuelta al punto cero… Me lo dijo por mail pero la estoy escuchando. Estamos lejos de una distancia sólo concreta. Me dice mucha soledad, sí, pero que no se envilezca el tesoro, claro. Imaginando su risa es fácil comprender y hace bien. Me dice que me manda un abrazo, lo siento, su cuerpo delgado y amplio a la vez, como una vasija de cerámica dispuesta a recibir… Un abrazo... al oscuro brillo de tu esencia, sonrío. Oscuro brillo me suena a campanas, a desafío, a la tarea de tener que pulir lo que uno es, a que habrá inevitablemente tanto por aprender, sonrío, oscuro brillo… Rosana es poeta, quizás no lo sepa o no lo crea y sólo busque existir en el instante, quizás. Dice que se siente placenteramente vieja, que encuentra bella la palabra entretener, que quizás no se trate de entender nada. Me habla así y la escucho, su voz pausada, su oreja atenta, su cuerpo despierto, su oído musical, su carne al horno con papas, su boca chimenea, la escucho, la veo, sólo lejos de kilómetros, sólo lejos de centímetros reales, pero el viento se convierte en sus letras y la siento.

http://www.elfindelaspiedras.blogspot.com/

miércoles, 19 de mayo de 2010

80

Era una de esas tardes oscuras en las que no se veía casi nada, las nubes se habían apelmazado en el cielo como defendiéndose de algo que quisiesen ocultar, aún haciéndose mal.
Uno miraba hacia arriba y no podía dejar de preguntarse qué podría haber ocurrido como para que el cielo a plena tarde se pudiese poner así, como un mar embravecido puesto en pausa.

No parecía ser cosa de la naturaleza, parecía más un fenómeno espontáneo que no encontraba manera de resolverse a sí mismo, que se dejaba crecer y agonizar vaya a saber bajo el influjo de qué fuerza, pero distinta a la natural. Lo molesto no era la cantidad de nubes ennegrecidas, sino ver que no podían abrirse paso entre sí, esa agonía que toleraban quitándose lugar sin poder largarse a llover,
como si demorasen el choque y eligiesen estorbarse exageradamente hasta lo insoportable.

jueves, 29 de abril de 2010

81

Creo que alguien me hizo sentir menos y me cegó de cólera.
Creo que tuvo razón, pero igual me enojé y maté y morí y viví muerta un rato hasta que olvidé. No sé qué raya vi, o qué renglón me hizo la emboscada, la cuestión es que estaba regando soles y algo volvió a mostrarme esa hilacha y ahí vi que todo comenzó aquella vez en que yo creía que podía cumplir mi sueño, pero en vez de poder me fui en caída libre para abajo hasta que choqué contra un piso húmedo, como un silencio cortado por el caer de un cuchillo contra la loza.

lunes, 26 de abril de 2010

82

Un instante de tregua me inspira.
Las letras se enredan.
Escucho el ventilador,
el aire artificial que percute mi espalda.
La luz que anuncia el anochecer y ese color de velorio que tienen todas las cosas cuando el día amenaza morir.
Los ojos que arden frente al ordenador.
El gusto a tabaco siempre.
Su cara.
La imagen que me vino hace días de su soledad sentada al sillón acariciando con sus párpados el recuerdo de lo que podríamos haber sido y no supimos.
Sobre todo el aire pesado del verano húmedo de Bs. As.
Las ideas que uno quisiera parir y no se cuadran.
Los proyectos suspendidos mientras tanto.
La pereza amenazante de la presión atmosfércica
y esa peligrosa libertad que me dí a dejarme ser lo que pueda.
Mis fobias incipientes(quizás)
Y unas ganas de desnudarme en una isla silenciosa
y llorar como si fuese la primer palabra.

viernes, 23 de abril de 2010

83

Algunas ideas que quiero compartir con ustedes haciendo click en ♥libertad

lunes, 12 de abril de 2010

84

Es terrible ser derrotado en lo que parece importar...
Charles Bukowski
Pierdo cada día si me comparo a la chica de la publicidad, a la madre vestida de colores pasteles que espera maquillada y perfumada al nene del colegio con una torta exquisita.
Pierdo si me comparo con la chica linda del auto, que sin tener nada en especial y sólo por fumar marlboro, para el auto porque el semáforo está en rojo, busca un cigarrillo, no encuentra fuego y la sorprende una mano masculina que sale por la ventanilla de otro auto que se le pone a la par con un encendedor lipo encendido, de esos que no se apagan ni aunque haya viento.

Pierdo si quiero tener una de esas casas lindas, todas despojadas, esos muebles minimalistas modernos que no son para la gente que tiene libros, porque no vienen con estantes, son apenas tablas flotantes, hermosas, inútiles, demasiado angostas, que jamás pueden desordenarse porque no les entra casi nada, entonces pierdo porque tengo una casa con cosas, muchas cosas que se desordenan mucho y mi casa nunca se parece a las de las revistas, sino no podría decir que pierdo.

Pierdo si cocino casero, porque no me sale nunca como a mi mamá, porque nunca supe cocinar muy bien siendo que ahora hay microondas, alimentos conservados, casi listos y toda una serie de cosas muy prácticas que antes no había y yo las uso, porque no me alcanza el tiempo y me vienen de maravilla, y no veo que me resulte tan necesario aprender a cocinar siendo que en realidad no me gusta.

Pero pierdo si se me queman las milanesas, porque mi hijo dice que no sé cocinar como todas las mamás, que no le cocino bien, que tendría que cocinarle mejor y es verdad que siempre las madres apoyan una hermosa bandeja humeante en el centro de un mantel a cuadritos con hasta flores sobre una mesa llena, de una familia llena, a la que no le falta ninguna presencia en ninguna silla, y de verdad que no se ve ni un poco de quemada.

Pierdo si en vez de recibir a mi hijo con una sonrisa comprensiva y una caricia sobre el pelo cuando lo veo venir con todo el guardapolvo escrito con liquid paper le digo “Ahora lo lavás vos, para que te des cuenta de que eso no sale”, pierdo porque me dice buenooooooo y no me habla por un rato y lo peor es que después ni siquiera lo hace, no lava nada el guardapolvo y encima, lo sigue escribiendo. Ni me entiendo mejor con nadie por más de que tenga movistar. ni tengo a veces con quien ir al cine por más que mi facebook se vea lleno de amigos.

Pierdo si no doy abasto con estar perfectamente maquillada, depilada, perfumada, con las manos hechas, las raíces teñidas y la ropa con olor a suavizante vívere todo junto, pierdo porque no lo logro y me doy cuenta, me es visiblemente notorio, pero también pierdo si lo logro, porque igual ningún chico atractivo, con las mismas virtudes resueltas todas juntas como yo y recién bañado, viene ni me sorprende con un ramo de flores por la calle por haber usado impulse. Nadie me sigue, eso no me pasa, ni me pasó ni escuché de que haya pasado y cuántas veces miré hacia atrás, ansiando que algo ocurriese, algo insólito, inesperado o absurdo siquiera y no.

Esos días en que me siento flamante, llego a cualquier sitio y es un desastre, tantas otras mujeres más osadas, más sexies, más tetonas, más altas, más coloridas, más originales, todas y cada una mejor que yo, porque hasta me es inevitable verlo. Pierdo, aún esmerándome en no perder. Pierdo, todos los días, pierdo a cada momento si me dejo ser como soy. Ahora si me dedico a imitar todos esos modelos de perfección, también, porque no me salen. No conozco a nadie al que le hayan salido bien. Tarde o temprano me doy cuenta que no, que no le sale a nadie, que por más que traten de hacerlo creer, que se hace mucho eso, no, es que disimulan, que actúan que les sale, hacen como de actores de sus propias vidas, pero no.

Pierdo porque no puedo lograrlo, porque no sé quien es el que señala que debo ser la mejor, que tengo que ser hermosa, que tengo que ser comprensiva y grito, de vez en cuando grito y hasta me violento con almohadones y objetos diversos. Soy torpe, impulsiva, imperfecta, atolondrada, colgada, distraída, me dejo absorber por ciertas absurdidades que a casi nadie le interesan, deseo muchas cosas que me cuestan alcanzar y siento que mucha gente se ríe entredientes de mis obsesiones y me duele. A veces tajearía con un cuchillo a todo el mundo para que sienta algo y dejen de aparentar estar espléndidos y perfectos y superados y exitosos. Es que quiero compartir este fracaso casi tierno, porque es que me he encariñado con él, casi me dan risa las cosas que pretender ser algo que no son. Me da compasión tanta humanidad junta. Esos sentimientos casi puros que creemos tener de vez en cuando todos, creyendo que es la gran cosa importante, el suceso del momento y a todos nos pasa igual. Todo lleva la marca de una fisura latente en la frente. Mire a quien mire lo sé y me enternece. Tanto sea que me quiera convencer de su logro o de su desgracia, es parte, “ok, está bien, entiendo, no es ni tanto ni tan poco, qué bien, mantenete perseverante, conservá el entusiasmo”, es que sé que va a flaquear, lo sé, porque así me ocurre a mí, y es lo habitual, pasará, ocurrirá la torpeza, el error, el egocentrismo, el desborde equivocado, el sentimiento absurdo de querer perpetuar alguna cosa placentera y al fondo del último síntoma de la risa, al fin del último músculo que deja de contraerse y se relaja del todo, sentada la decepción aguardando crecer y el mundo sigue, amigo, sigue como los ciclos climáticos y las lluvias y las cosechas, y los trabajos, y los estudios y los amores que sepan seguir. Siguen. Se detiene todo mañana o sigue, depende, nadie sabe nada, sólo estar haciendo, todo se está haciendo todo el tiempo, cada vínculo, cada relación, cada mirada, cada caricia, cada costumbre, cada primavera, cada alarido marchito. No hay más que explorar las tensiones de nuestra propia complejidad, no hay fórmula alguna, nadie saldrá ileso del asunto, nadie será invicto de desgracias, de perder cosas preciadas, de temer fracasar. Nadie. En uno u otro aspecto, somos hermanos en todo esto, nadie será feliz estando sólo y apartado ni en un country, ni un castillo de millones de dólares, nadie está a salvo en ningún lado, no queda sitio seguro en ninguna pare. Nunca lo hubo.

Quiero resaltar la belleza de esa fisura que nos amenaza, la belleza y la poesía de nuestro perder absurdo y cotidiano, la tenacidad y la terquedad de seguir deseando a nuestro pesar, darle la mano, encariñarse, tomarlo como nuestro yo más íntimo y quererlo imperfecto y frágil como es. Pequeño tesoro de humanidad que tenemos todos, cada uno de nosotros, drama trágico que va hacia su muerte sin otro alivio que el de la propia resistencia que sepa ejercer. Tesoro fútil que nunca se calla, que nos traiciona con la esperanza de que tomemos conciencia de que de su mano somos mejores, seres efímeros asumidos y bellos que cantan un himno de alabanza a su poquedad y sólo así pueden vislumbrar su tanto.

Oh naturaleza sabia que me has hecho tan precaria, te canto porque me diste la posibilidad de necesitar, de ansiar mejorarme con otros, de no bastarme a mí misma para que tenga la tarea de echar lazos, la labor interminable de esta historia de rompecabezas que nunca es igual y siempre apasionante, permíteme perder por ti y dejar este texto inconcluso que asume su incapacidad de decir y renuncia ante tu sabiduría.
Gracias a ti, mi imaginación,
gracias a tanto incompleto, mi necesidad de completud, mi movimiento continuo, mi rumbo,
gracias a todos estos ideales baratos de fingir tenerlo todo, yo te beso e intento bailar con el viento.

martes, 6 de abril de 2010

85

Estamos hechos de otros
aunque nos creamos solos.
Hechos de esa necesidad de otros,
aunque nos querramos independizar.
Aunque sea incómodo
Aunque sea maravilloso.
Y esa ligazón que nos hilvana
que riega de puentes los ojos
seguirá viva.
Aunque nos matemos unos a otros.

jueves, 1 de abril de 2010

86

Corteza mía, habla por mí si es que no soy tan torpe como para no dejarte.
Habla de tus huellas,
dime si te dejo vibrar como tu sabes o si te ahogo de limitaciones,
cuéntame cual es la emoción que te daña para vomitarla y erradicarla.
Quiero bailar con el viento.

Dame la posibilidad de ser energía que se expande hacia su infinitud,
no me dejes temblar oculta en una caverna.
Quiero mirar al mundo.

Quiero valerme de ti,
¡Oh cuerpo sabio, templo de tensiones!
hazme regir las ideas que te sanan y expulsar aquellas que te opacan.
Sin ti no soy nada,
sin tu vibración sólo logro un ensayo de muerte.

Dime qué agua te he de dar de beber para que te eches a correr como un niño,
sé que sabes cómo hacerlo,
quiero bailar con el viento.

domingo, 21 de marzo de 2010

viernes, 5 de marzo de 2010

87




Confieso que no conozco los nombres de la última pareja ganadora de “Bailando por un sueño”, ni tampoco si es que han estado bailando, patinando, cantando o fregándose contra un caño.


No vi la obra de Ricardo Fort, ni el cumpleaños televizado que le hizo a su hijo alquilando un circo completo, ésto me lo contó mi hijo, lo siento.


Tampoco sé exactamente si la discusión política actual trata sobre corrupción en los bancos, en el poder ejecutivo, legislativo, judicial o municipal. Lo que sí tengo claro es que reina la televisión basura y que nuestra crisis es su riqueza y que lo peor de nuestra crisis es que hay una inmensa mayoría que sueña con acercarse a la riqueza, porque entienden que es monetaria, que sé yo, lo cual habla de un código de valores que se invierte cada vez más y se solidifica.


Tampoco sé exactamente si el 7º se ha dado en llamar 1º año o qué pito toca el 9º al que mi generación jamás ha nombrado así, lo que sé es que se habla del nivel descendente de los estudiantes que ingresan a las facultades y que el otro día tuve que enseñarle a dividir a mi hijo de 13 años.


También sé que la institución educativa ha comenzado su historia como depósito de niños cuando la sociedad necesitaba 12 horas de trabajo de sus padres y con los críos no se sabía que hacer. Y desde ahí ha evolucionado creyendo que ya que estaban ahí, algo podían hacer y les fueron contando todo aquello que les convenía que piensen, como por ejemplo que había que trabajar 12 horas para el bien de la patria mientras se enriquecían algunos o que participen de sus guerras si es que así lo disponían y que se los decidió tomar como espectadores o esponjas del que sí sabía, para lo que no vendría al caso opinar, ni mucho menos disentir. Así es que casi todos van saliendo de ese amansadero, que bien ilustra Pink Floyd, listos para hacer perdurar la desequidad económica casi sin darse cuenta.

En tanto aquellos que se jacten en contra de estos valores corruptos, sigan soñando veranear en hoteles de cinco estrellas o lleguen rendidos del trabajo y se tiendan a ver Tinelli, o se la pasen quejándose de la dirigencia política sin intervenir, entre tantas otras cosas, serán la arcilla necesaria de la que se valga el sistema para seguir solidificándose. (Aún cuando enarbolasen cualquier bandera que trabaje a favor de algún derecho humanitario, que bien hecho estaría si estuviese bien hecho. Es como esas madres de escuelas costosas que apadrinan escuelitas pobres con sus colectas, pero les sugieren a sus hijos que no se junten "tanto" con sus compañeros menos pudientes.)

En tanto la corrupción, que ya se ha colado en la mayoría de nuestros vínculos, en cada pequeño acto y hasta en nuestros deseos y sueños, no sea destronada de cada uno de nosotros por elección, es decir, por nuestra propia intimidad de conciencia y se traduzca en un cambio de hábitos de conductas, será inútil esperar que algún avance honesto se vea materializado socialmente.

viernes, 26 de febrero de 2010

88

Hacer al otro con la palabra.
Decir lluvia y mojarlo, decir viento y que se agiten las hojas y se zarandeen los cabellos y se suban los cuellos de todos los gamulanes de todos los cuerpos que lleven oídos que escuchen porque la palabra está tronando.

Entonces decir abrir y hacerle tajos al silencio porque los que escuchan se están abriendo porque alguien habla y funda un puente con el eco de su aliento y que las puertas se abran y que en la tierra queden los surcos que marcan las diferencias con las huellas del antes que señalan lo cerrado y que las cosas respiren y se acomoden distinto y las verdades desfilen desnudas como en carnaval.

Y en el principio de este renacer, habrá que decir para hacer bailar a las palabras y que las palabras toquen y nos hagan, habrá que bailar con los distintos sin sembrar asesinatos para que todo siga abierto y también lamentar lo difícil que es hacer algo que pueda cambiar otro algo en un mundo en donde hablar hace poco o en beneficio de algunos o lleva a las manos o a las reacciones tempestuosas y nos desorganiza el valor.

Para estar harto hay que estar dispuesto a hacer algo por dejar de estarlo.

Levanto la copa que brinda por el hartazgo dispuesta a beber de la pócima del hacer, me abro a la lluvia de ideas que tramen la línea de acción que intente modificar el hartazgo, que se parirá con palabras como ladrillos, hecha construcción, acto.

martes, 16 de febrero de 2010

89

Olía. Mi cuerpo olía y había un deseo claro. Iba. Corría a tu encuentro y al llegar comenzaba el día. Llamaba. Te llamaba. Hablábamos. Entrecortado hablábamos y volvíamos a quedar de vernos y mientras cantaba por la calle, con una especie de sentimiento total que no cabía en el cuerpo, que salía rebalsado para darse cauce, cantaba cursilerías que venían, te cantaba.
Me cambiaba. Me perfumaba. Te deseaba. Temía. Era un ardor el miedo, a cada detalle que amenazara todo eso. Te miraba y tus ojos negros me amenazaban y te enojabas cuando no te creía. Me perdonabas, me besabas, me abrazabas. Íbamos. Entrábamos al cuarto, era como un hogar. Regábamos las sábanas usadas de líquidos sintiendo cada vez un estreno en cada roce de los cuerpos. Salíamos. Había que retardar la vuelta. A veces inventaba problemas con tal de demorarla. Había que irse igual. Me mareaba. No quería soltarte. Era el arrancamiento demorado. Te invitaba una cerveza. Hablábamos. Tomábamos. Nos mirábamos. Eran tus ojos. Mi dedo acariciándote el dedo. La luz más intensa. La cerveza subiendo a la cabeza. Reíamos. Llorábamos. Nos deseábamos. Pero siempre llegaba el momento. Llegaba. Era demasiado y lo sabíamos. Habíamos visto la felicidad a los ojos y cuando se corría quedábamos ciegos. Yo manoteaba el retardo otra vez, trataba de correr el abismo que sabía que venía, lo apartaba con la mano como a una mosca. Llegaba Igual.
Sólo cabía ansiar la próxima cita, temiendo subyacentemente que dejara de ocurrir y se apagara el mundo… como fue que un día pasó.
Pero el mundo no se apagó.
Y lo verdadero siguió sentado en el corazón de lo falso.

jueves, 21 de enero de 2010

90

Hoy acabo una historia en la que descubro que el hilo conductor es tu protagonismo.

El ruido del ventilador me indica una interferencia, pero yo decodifico mal, entonces sigo. Soy la que se deja habitar por ti, la que te alberga como figura principal, la que se declara heroína trágica de tu trama.

Hay un decorado de mediodía y nada de viento que no sea artificial, por lo que igual el aire se revuelve de ti. Ambos encerrados en mi cuerpo, a su vez encerrado en el artificio de recordarte para volver al fragmento de haber sido sexo contra sexo.
~
Mientras, todo puede esperar.
Como si ese fragmento estuviese primero cuando lo desato, cuando desanudo el paquete de ti como mejor regalo, cuando festejo lo grandioso de este mundo privado mío que esporádicamente me llama a traicionarlo todo.

martes, 19 de enero de 2010

91

Llorar la poesía perdida, el único cuento que vale.

Maldecirme por ser esto que se quedaría llorando sin interrupción,

llorarla, fumarla sin tapujos,
agriarme la garganta en nombre de la falta,
hacerle el luto,
que el agua no cure la sed.
Arrancarme la cara para tratar de entender,
soñar ese circo perdido, el único circo.

Mientras, el navío parado.

Ser un rato nadie si el navío está parado.

Ver las olas y ver sólo olas,
que el cielo no te diga nada,
que las nubes se agiten y te ardan los ojos,
que el mundo entero grite y no te importe,
que el navío parado raspe como un ensayo de muerte,

verme quieta y no saber hacer nada más que llorar
y que adentro las cosas mientras se tajeen,
se destruyan, se destronen, se hundan bien hondo.

Que el navío siga quieto igual.

Que nada lo conmueva.

Tener que rendirte a la emboscada de la espera,
la tortura de ser respirando esa carencia de amar,
que no exista otra posibilidad hasta que arranque,
que no haya nadie, que sea todo fruto de una pura invención,

sospechar que nada sirve de nada, que se pueden sólo pocas cosas, débiles cosas
y mientras sólo se trate de ocupar el tiempo, de matar el tiempo,

de sembrar el deseo del navío,

de que arranque,

de que exista alguien,

en algún lugar.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

92

Es que no tenía sueño
Era la noche
De lejos la ventana parecía un agujero negro
Fui, me acerqué

Todavía no llegaba cuando sentí miedo.
Fue total, bello

Casi estaba entera cuando vino,
toda unida yo por su baño.
Iba lento.

Sentí que alguien me esperaba al otro lado.
Que en alguna otra parte también era viernes
y que alguien tampoco podía dormir y llamaba.
Que iba a verlo.

Pero tuve que llegar y lamentarme.

Tanto espacio oscuro y solo
sin nadie,
tanta carencia de amar
me quitó hasta el miedo.

Me sentí nadie o el mismo agujero y
tuve que gritar

Llamé

Bien fuerte grité

¿Hay alguien ahí?

Volví a gritar

Cualquiera que escuche daba igual.

Alguien

Si mas extraño mejor

Si más alto
Si más pobre
Si más grande

Sólo extraño.
Tan extraño
como el agujero negro de la noche

Volví a gritar.

Tres veces, fueron tres veces y nada.
Nadie en ningún lugar.

Perfectamente imposible.

Lo constato.
Nadie.
Por ahora nadie.
Sigo llamando.

Soy además esta voz que llama siempre, no puede evitarlo.

viernes, 4 de diciembre de 2009

93

Escribo el cuento de ver, digo lo que veo, de no poder decirle a nadie, de miedo, de que me encierren por loca, de ganas de ser impertinente, de pura fe. De buscarle la quinta pata a la mesa y la infinitud al girasol, de obsesiva que soy, de aburrida de tanto, de pura rabia, de rebelde sin causa, de extranjera y paria que me siento, de tanto que decir sin saber cómo ni a quien, de puras preguntas que tengo, por no sobrecargar a nadie, para desagotar todo eso que tengo, que pesa si no sale, que hierve si no siente, que revienta de ganas de ser algo y se sale por los dedos salvaje vaya a saber por qué.
§

lunes, 9 de noviembre de 2009

94

No es que tenga un vacío intolerable
sino contornos que sienten,
como todos.


-

jueves, 8 de octubre de 2009

95


Desde atrás de los ojos se corre el velo del prejuicio y se abre el telón para dar comienzo al festín de ver.


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lunes, 21 de septiembre de 2009

96


Alguien se soltó una soga de las manos y salió corriendo hacia otra jaula.
Dijo que el vacío no era nada, que era frío, oscuro, grueso como una noche negra, que no se aguantaba.

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97


Elijo decir hoy porque he decidido callar ayer y mañana.

O sea que todo es, no que fue ni que será.

Que todo va siendo.

Antes no vino.
Si viene es que es.

Si viene que venga, le digo, qué va a ser.

A mañana no, le digo que no,

que como va siendo cada hoy no llega nunca,

Que así es mejor.


-

98

La sopa es como uno mismo si estás triste.

lunes, 7 de septiembre de 2009

99


Veo una bicicleta con una chica que va por una calle angosta a por su rutina. La fuerza que se le opone hasta para hacer pis es la misma con la que aprieta el pedal. Placer, cansancio, hastío, frío, de todas las formas puede pedalear. Va. Con el pelo perpendicular a su cabeza, zarandeándose con el viento, va, con cualquiera de los sentimientos, sigue, no es que no lo note, no. Mire para donde mire hay otra línea de tensión, cada punto que recibe su retina le opone resistencia, viento, esfuerzo, concentrada en la tarea.
Ahora si ella se deja a sentir un momento y lo logra, el viento cesa, la fuerza en contra.

-

100

Los cangrejos son criaturas de playa y alguien dice haberlos visto hacer el amor, no le creo, que era muy extraño verlos, menos, todo es muy extraño, ¿por qué habrían de serlo en especial los cangrejos?

.

lunes

.


Un día seré sólo noche y una flor en mi paisaje será magia.

Saldré
de
esta
jaula
de tanto

,


y salvaré a mis ojos.

-

Datos personales

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Lo esencial se halla en la encrucijada entre nuestro sentido personal de vacío, la obstinación por aplacarlo y los vientos.

Haciendo radio

Haciendo radio
Click en la foto y están todos los programas de "Perras Negras" listos para oir.

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